Este libro es trascendental en mi vida. Sin dudarlo puedo decir que marcó un punto de inflexión en mi vida. Y no me estoy refiriendo a ninguna cuestión metafísica y nada por el estilo.
A través de este libro, empecé a conocer a Paulo Freire, a aprender de él y, fundamentalmente, a vivirlo.
El libro no llegó casualmente a mí (ni yo a él). En realidad, los capítulos "La educación y el proceso de cambio social" y "El rol del trabajador social en el proceso del cambio" formaban parte allá por el 2002 de la bibliografía obligatoria (y siguen siendolo todavía en el 2007) de la cursada de "Pedagogía", en mi carrera de profesorado en ciencias biológicas.
Con una claridad conceptual inigualable, y no por ello simplista ni tampoco academicista, Paulo se refiere a los aspectos medulares de su teoría pedagógica (y gnoseológica).
Presenta a la educación como un fenómeno exclusivamente humano y al hombre como sujeto (y no objeto) de la historia; una historia que se crea y re-crea, a partir de la intervención (conciente o ingenua) del hombre. Resalta la importancia del educador, en tanto trabajador social, en los procesos de liberación del hombre, aquellos mediante los cuales el hombre asume su condición de inacabado y se compromete en la búsqueda del cambio social en una relación dialógica con el resto de la humanidad.
Como no podía ser de otra manera, no quedé satisfecho con esos dos capítulos. Inmediatamente compré el libro y completé la lectura del mismo. Y así me fui acercando a Paulo y entrando en comunión dialéctica con su praxis, al tiempo que me asumía creador y re-creador de mi propia praxis.
"Educación y cambio" es un libro que ningún educador ni educando comprometido con la transformación social debería dejar de leer.